• Educación ambiental activa: El alumnado aprende sobre el cuidado del medio ambiente mediante proyectos prácticos.
  • Participación de toda la comunidad educativa: Estudiantes, docentes, familias y personal del centro colaboran.
  • Gestión sostenible del centro: Ahorro de agua y energía, reciclaje, reducción de residuos, uso responsable de recursos.
  • Aprendizaje basado en la acción: Huertos escolares, campañas ecológicas, limpieza de espacios naturales, reutilización de materiales.
  • Compromiso con el entorno: Se promueven valores como el respeto a la naturaleza y la responsabilidad social.